La protección de nuestros hijos y seres queridos es una de las mayores preocupaciones de cualquier familia. Esta oración a San Ignacio de Loyola es una súplica llena de fe para pedir su amparo, su guía y su bendición sobre quienes más amamos.
Puedes rezarla cada noche antes de dormir, con tranquilidad y confianza, poniendo en manos de San Ignacio todas tus preocupaciones. Haz esta oración con el corazón abierto y la certeza de que Dios escucha las peticiones realizadas con fe.
Contenido
Oración A San Ignacio De Loyola Para Proteger A Los Hijos
San Ignacio, tú que eres tan grande y maravilloso, un Santo de bondad que labora siempre al favor de sus más fieles sirvientes, ante ti me presento acomodado a tus exigencias, yo soy fiel tanto en tu presencia como lejos de ella, sin embargo, anhelo que siempre éste presente, en cada paso que dé en el día y cuando me vaya a acostar.
Confío en ti porque has demostrado en muchas ocasiones que eres un Santo que oye las plegarias de sus devotos, estando presente hoy, aquí, ate tu magnificencia, no te pido por mí, sino por los hijos que me has permitido mantener y criar.
Cada uno de los pequeños que me has otorgado y, que ahora constituyen una de las razones por las cuales hoy respiro; son ahora hijos devotos tuyos, todos y cada uno obedece a tu ley y a tu palabra, pues, tu nos has facilitado la vida al librarnos de los tormentos y consentir nuestros caprichos.
Hoy estoy en tu presencia y te pido una ración de tu bendito tiempo para que escuches con atención cada una de mis palabras. Te suplico que protejas a mis hijos, más que nada deseo que nada les pase; alaban tu nombre para glorificar tu poder, y como yo, pido por la sanidad y seguridad de mis mayores tesoros.
Sé que tú vas a atender a mi llamado y que puedo confiar en que los protegerás sobre cualquier cosa, pues, en ti confío y seguiré confiando. Bendito eres San Ignacio.
Amén.
Se recomienda realizar esta oración por la noche, antes de ir a dormir, cuando el ambiente favorece el recogimiento y la reflexión. Dedica unos minutos de silencio, encomienda a tu familia a San Ignacio de Loyola y reza con fe, humildad y confianza.
Puedes repetir esta oración cada día o siempre que sientas la necesidad de pedir protección especial para tus hijos, nietos o cualquier ser querido.